La idea de un San Gil femenino estaba hace años, pero recién el 2017 se concretó. El primer semestre logramos reclutar a un buen grupo de pulpas, entrenamos esos meses y el segundo semestre debutamos en la Liga Superior que se juega en Club Palestino, no nos fue bien pero nos dió las ganas para mejorar y seguir.
Un año y varias jugadoras tuvieron que pasar para que se conformara el gran y lindo equipo que somos hoy, y que el verano del 2020 lograra ganar la copa de oro de la Liga San Pedro.
Hermoso último recuerdo antes de que todo se suspendiera, justo en nuestro mejor momento.
Ya volverán las ligas para reencontrarnos y jugar lo que más nos gusta, con los colores de San Gil.










